¿Qué relación existe entre los reflejos primitivos y la movilidad en las personas mayores? Una nueva investigación explora el papel del ejercicio sensoriomotor

¿Podemos trabajar los patrones sensoriomotores mediante ejercicios realizados desde una silla y observar cambios en la movilidad funcional?

Hoy quiero compartir una investigación que me ha parecido especialmente interesante porque aborda una cuestión que conecta dos ámbitos a los que presto mucha atención: los reflejos primitivos y el desarrollo sensoriomotor.

Se trata del estudio Seated Sensorimotor Exercise for Functional Mobility in Older Adults With and Without Diagnosed Dementia: A Six-Month Non-Randomised Controlled Study, publicado como preprint en Research Square en octubre de 2026.

La investigación explora la relación entre la presencia de reflejos primitivos en personas mayores y su movilidad funcional, además de estudiar los posibles cambios asociados a un programa de ejercicios sensoriomotores realizados en posición sentada.

Quiero acercaros sus principales resultados y explicar por qué considero interesante seguir investigando en esta dirección.

 

Los reflejos primitivos también merecen nuestra atención durante el envejecimiento

Cuando hablamos de reflejos primitivos, habitualmente pensamos en los primeros meses de vida y en los procesos de maduración neurológica que permiten que el bebé desarrolle progresivamente patrones de movimiento voluntario y un control postural más elaborado.

Sin embargo, determinados reflejos primitivos o respuestas reflejas que pueden reaparecer en la edad adulta, denominadas también signos de liberación frontal, se estudian en relación con diferentes procesos neurológicos y con el envejecimiento.

Su presencia no es exclusiva de una enfermedad concreta ni permite establecer por sí sola un diagnóstico. No obstante, estudiar su comportamiento puede aportar información sobre determinados aspectos del funcionamiento sensoriomotor.

Precisamente, esta investigación se interesa por la posible relación entre la carga de estos reflejos y la capacidad de movimiento de las personas mayores.

 

¿Cómo se desarrolló la investigación?

Participaron 90 personas mayores de 60 años, con y sin diagnóstico de demencia, procedentes de seis centros de atención de Hungría.

Durante seis meses, 47 participantes realizaron un programa de ejercicios sensoriomotores supervisados, mientras que otros 43 continuaron con sus actividades habituales.

Las sesiones tenían una duración de 30 minutos y se realizaban cinco veces por semana.

Una característica especialmente interesante del programa es que todos los ejercicios se realizaban sentados, utilizando movimientos lentos y controlados, sin necesidad de realizar ejercicios de pie ni actividades de elevada exigencia física.

Se trabajaron diferentes patrones de movimiento que implicaban:

  • Movimientos de cabeza y extremidades.
  • Coordinación bilateral.
  • Flexión y extensión de brazos y piernas.
  • Movimientos recíprocos.
  • Coordinación entre manos y movimientos orales.
  • Estimulación táctil y sensoriomotora.

El programa combinaba movimientos relacionados con determinados patrones reflejos con movimientos voluntarios destinados a disociarlos o contrarrestarlos.

Para evaluar los cambios, los investigadores utilizaron dos medidas.

Por un lado, la carga de reflejos primitivos (PRB), que resume la presencia y expresión de diferentes respuestas reflejas.

Por otro, la prueba Timed Up and Go (TUG), que permite valorar la movilidad funcional mediante una tarea muy sencilla de describir: levantarse de una silla, caminar tres metros, girar, regresar y volver a sentarse.

 

¿Qué relación existe entre los reflejos primitivos y la movilidad en las personas mayores? Una nueva investigación explora el papel del ejercicio sensoriomotor

¿Qué encontraron los investigadores?

Los resultados ofrecen varios aspectos interesantes.

  1. Una relación entre la carga de reflejos y la movilidad funcional

Los investigadores observaron que las personas con mayor carga de reflejos primitivos al inicio del estudio tendían a necesitar más tiempo para completar la prueba de movilidad.

Esto apunta a una posible relación entre determinados patrones sensoriomotores y el funcionamiento motor en las personas mayores.

  1. Cambios favorables en la carga de reflejos primitivos

Los participantes que realizaron el programa mostraron una reducción de la puntuación de reflejos primitivos en comparación con el grupo de actividades habituales.

Esta diferencia también se mantuvo en el análisis estadístico que tuvo en cuenta los centros participantes.

  1. Resultados prometedores, pero todavía inciertos, en movilidad

Los análisis generales mostraron una evolución favorable en el tiempo necesario para completar la prueba Timed Up and Go.

Sin embargo, cuando los investigadores realizaron un análisis que consideraba las diferencias entre los centros, el resultado de movilidad fue menos concluyente y no alcanzó significación estadística convencional.

Por tanto, aunque los resultados son interesantes, todavía no podemos afirmar que el programa haya demostrado mejorar la movilidad funcional.

  1. Una intervención que puede realizarse sentado

La asistencia al programa fue del 81 % y no se notificaron incidentes durante las sesiones.

Esto resulta relevante al estudiar propuestas de actividad física para personas que pueden tener dificultades para realizar ejercicios convencionales.

 

¿Por qué me parece interesante esta investigación?

Desde mi perspectiva, una de las cuestiones más interesantes es que amplía el contexto en el que podemos estudiar los patrones reflejos y el funcionamiento sensoriomotor.

Habitualmente, cuando hablamos de reflejos primitivos, centramos nuestra atención en el desarrollo infantil y en su relación con la maduración neurológica y los procesos de aprendizaje.

Sin embargo, el sistema nervioso continúa siendo objeto de estudio durante toda la vida. Comprender cómo se relacionan los patrones motores, la información sensorial y la movilidad en el envejecimiento puede ayudarnos a formular nuevas preguntas de investigación.

Me parece especialmente interesante que el programa plantee trabajar desde movimientos controlados en posición sentada, buscando la coordinación y la disociación de determinados patrones de movimiento.

Esta aproximación invita a seguir investigando cómo las intervenciones sensoriomotoras pueden incorporarse a programas orientados a mantener las capacidades funcionales de las personas mayores.

Desde Neuroaprende siempre he defendido la importancia de comprender las bases neurológicas del movimiento y del aprendizaje. Esta investigación me parece una oportunidad para ampliar esa reflexión a otra etapa de la vida: el envejecimiento.

 

¿Qué relación existe entre los reflejos primitivos y la movilidad en las personas mayores? Una nueva investigación explora el papel del ejercicio sensoriomotor

Una investigación que abre preguntas, pero que necesita continuar

También considero importante interpretar estos resultados con prudencia.

El estudio no fue aleatorizado, la asignación dependió de los centros y participaron únicamente seis instituciones. Además, no se evaluó directamente si la intervención reducía las caídas o mejoraba la independencia en las actividades cotidianas.

Tampoco se puede concluir que los cambios observados en los reflejos sean los responsables de los posibles cambios en movilidad.

Por otra parte, el artículo se encuentra actualmente publicado como preprint y todavía no ha superado la revisión por pares de una revista científica.

Por tanto, estamos ante resultados preliminares que necesitan ser contrastados mediante estudios más amplios y metodológicamente robustos.

 

Seguir investigando el movimiento y el sistema nervioso

Creo que merece la pena prestar atención a investigaciones que nos ayudan a comprender mejor la relación entre el sistema nervioso, los patrones sensoriomotores y las capacidades funcionales.

El movimiento no es únicamente una cuestión muscular. En él participan diferentes sistemas neurológicos que integran información sensorial, control postural, coordinación y planificación motora.

Seguir investigando estas relaciones puede ayudarnos a comprender mejor cómo acompañar a las personas en las diferentes etapas de su vida.

Os invito a leer el artículo original y a compartir vuestra opinión sobre esta línea de investigación.

 

Referencia del artículo:

Stephens-Sarlós, E., Szabo, A., Küplen, F., Stephens, P., Somogyi, A., & Girasek, E. (2026). Seated Sensorimotor Exercise for Functional Mobility in Older Adults With and Without Diagnosed Dementia: A Six-Month Non-Randomised Controlled Study. Research Square. https://doi.org/10.21203/rs.3.rs-11414735/v1

Nota: artículo disponible como preprint, pendiente de revisión por pares.